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Cómo atender mejor a nuestros mayores Guía Práctica
DÓNDE Y CÓMO PEDIR AYUDA. Atención sanitaria y prestaciones sociales
Introducción
Centros de salud
Los hospitales
Niveles asistenciales de la geriatría
Qué tipo de prestaciones sociales existen
¿Qué servicio elegir?
¿Qué servicio elegir?
¿QUÉ SERVICIO ELEGIR?
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Aquí las opciones son diversas. El servicio de ayuda idóneo al que acudir varía de una situación a otra, dependiendo de:

- la situación económica de cada uno.

- del lugar de residencia.

- de las necesidades concretas que tenga el familiar dependiente o el cuidador.

- del grado de dependencia.

¿Dónde le pueden proporcionar ayuda los cuidadores?

La ayuda puede ser proporcionada en centros públicos como en asociaciones, así como por los profesionales sanitarios y del área social.

1. Centros:

- Ayuntamientos, juntas municipales de distrito; Centros de Servicios sociales de la Comunidad Autónoma.

- A cada zona le corresponde una trabajadora social, que es la que le indicará dónde se puede solicitar información sobre servicios y programas para personas mayores tales como:

ayudas económicas, etc.

ayuda a domicilio

centros de Día

estancias temporales en Residencias

ingreso en Residencias

2. Asociaciones:

- Asociaciones de Voluntariado y Servicios de Acompañamiento de Cruz Roja o Cáritas; Asociaciones de Mayores o Familiares; Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer. Existen en casi todas las provincias.

- En estas Asociaciones se puede solicitar todo tipo de apoyo e información sobre los servicios que existen para las personas mayores y familiares, así como la asignación de voluntarios que puedan ayudar a los cuidadores.

3. Personal Sanitario:

Cada persona está adscrita a un centro de salud y a un hospital. Los profesionales, médicos, enfermeras, trabajadores sociales... de dichos centros pueden y deben ayudar a los cuidadores aconsejándoles acerca del cuidado y de cómo resolver algunos de los problemas que pueden encontrarse.

Busque información de los servicios en que le pueden ayudar en los centros sociales de su entorno: en el ayuntamiento, en el centro de salud, en los servicios sociales de su comunidad autónoma
Consejos para elegir bien una residencia

A la hora de elegir una residencia, el consejo básico es mirar y comparar. Antes de decidir cuál es la residencia más conveniente para nuestro familiar, es imprescindible visitar varios centros y comparar lo que cada uno de ellos ofrece.

Es necesario ser especialmente cuidadoso con que:

- El centro esté debidamente autorizado (se puede comprobar en el ayuntamiento o en la consejería correspondiente de la comunidad autónoma).

- Los horarios de visitas sean amplios y flexibles (no deberíamos elegir centros que den la impresión de ocultar algo cuando los visitamos).

- El estado de los otros residentes y la atención y el trato que reciben.

- Las actividades que se realizan.

- La comida que se ofrece en el centro.

- La atención sanitaria de que se dispone (servicio médico a tiempo parcial o a tiempo completo durante todo el día; personal de enfermería; fisioterapeutas y/o terapeutas ocupacionales) que sea la adecuada a las necesidades de dependencia de la persona mayor.

Valorar todas estas cuestiones requiere una visita larga, sin miedo a preguntar y a mirar. La decisión es lo suficientemente importante como para hacer este esfuerzo.

Además es aconsejable consultar con especialistas sobre la conveniencia o no de que nuestro familiar ingrese en una residencia: su médico de atención primaria y sobre todo su especialista en geriatría pueden ofrecer un punto de vista muy interesante.

No obstante, nunca se debe tener el pensamiento de que una residencia es para toda la vida. La mejor elección de una residencia se da con ese objetivo, pero en muchas ocasiones sólo después de estar viviendo en ella se puede saber con exactitud si la decisión ha sido acertada o no. Por ello, no se debe olvidar que el cambio es posible si la persona mayor dependiente no se encuentra bien atendida. Lo principal es que una vez que ingrese en la residencia, la familia y su cuidador habitual sigan visitándola y cuidándola en la residencia, eso sí, de forma diferente. Lo fundamental es preocuparse por estar con ella y conocer sus sentimientos y sus emociones, además de alimentar y mantener el deseo de seguir con su vida y su proyecto vital.


Qué tipo de prestaciones sociales existen
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